sábado, 1 de septiembre de 2007

Resistiendo

La vida se encarga de demostrarnos que la resistencia es más que un concepto abstracto, es lo que nos permite proyectar/nos a futuro. La resistencia conlleva en sí misma la capacidad humana de desmaterializarse, de verse a sí mismo como un ser diminuto en el espacio sideral sin más ropaje que nuestros propios valores. En la base de la resistencia subyace la ética y la moral. Resistir es valorar, resignificar la vida, es mantener aún la capacidad de soñar.

Hay quiénes, por carecer de estos elementos, jamás sabrán lo que significa resistir, son los parásitos de la sociedad que carcomen sigilosamente la libertad y la felicidad del otro...en su mundo mediocre, plagado de ambición sin límites, no pueden vivir con dignidad.

Sin embargo hay otras y otros que han resistido toda una vida y que aún se han dado el tiempo de amar, de disfrutar la vida, de soñar, de solidarizar. Son los que miran de frente, los que tienden la mano, los que viven con dignidad a toda prueba. Son los que -en su inocencia- están expuestos a la maldad del mundo, vulnerables a la traición. A ellos quiero dedicar estas páginas.

mag.